sábado 2 de mayo de 2009

El Tiempo

"Sólo si digo que el tiempo no tiene propiamente tiempo para calcular el tiempo, [profiero], entonces, un enunciado adecuado". Y más tarde "el tiempo es un sinsentido".

¿No podría sencillamente denominarse al tiempo como la relación del movimiento de un cuerpo (punto de referencia) con respecto a otro? Creo que el tiempo, como tantas otras abstracciones, es un producto de la capacidad racional del hombre, una simple relación.
Me parece extraño que en nuestro diccionario no haya una definición clara, así como exagerada la temporalización de Heidegger.


Heidegger; "El concepto del tiempo"; 1924; Edición electrónica de www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS; pág 15.

sábado 7 de febrero de 2009

Castoriadis Cornelius

e sus teorías obtiene Castoriadis algunas consecuencias simples:
  • El campo sociohistórico no puede estar regido por un determinismo materialista e histórico, pues ese concepto pertenece a la ontología conjunto-identitaria.
  • Así, estaría fuera de lugar afirmar que la experiencia soviética fue una realización fracasada de una idea justa.

Según Castoriadis, en el dominio de las instituciones humanas no existe un modelo teórico; sólo existe una realización que se produce en el tiempo al hilo de millones de decisiones particulares y de conductas individuales concretas; en caso de fracaso, no se puede poner el mecanismo a cero, no se vuelve a jugar la partida como en las máquinas de flipper, no existe el bonus, same player shoots again, sino el game over; otras instituciones y otras experiencias ocuparán el sitio. Simétricamente, el modo de producción capitalista y el universo de explotación capitalista no son encarnaciones degeneradas de una buena teoría del mercado, sino creaciones imaginarias y reales que acabaran por hundirse, y ningún gobierno podrá decir, ¡bueno, reiniciemos el capitalismo evitando los fallos del pasado!. No se trata de una sesión de trabajos prácticos sobre la base de un curso.

jueves 5 de febrero de 2009

Intuiciones melancólicas

¡Querida mía!
El amor es tanto... ¿Quién pudiera dártelo?;
perdóname y serás perdonada; ya estás perdonada;
seremos felices, en sueños.
En vigilia no somos nada.